Texto fugaz II

Para Marcela Quintero, Modesto Mejía y mis ex alumnos de Revolución.

“Nada de apalancar: ya salgo por mí misma. ¿Qué necesidad hay de barras? No hacen falta barras, sólo sensatez e inteligencia”.

Hace ocho años le escribí una mal redactada pero sincera carta a Ernesto Sabato. Desde hace algunas horas estoy buscándola en mi extenso archivo de papeles varios. La he encontrado y no es como la recordaba, carece de gracia. Lo único que rescato por ahora es la siguiente oración: “He pensado en regalarle La resistencia a mis amigos y conocidos”. Esa idea pasajera y juvenil se convirtió en un ferviente deseo hecho realidad. Empecé a recomendar este extraordinario ensayo a mis amigos y compañeros de clase, a mis familiares, pero también a aquellas personas que acababa de conocer. En mis conversaciones siempre incluía a Sabato y su Resistencia

En algún momento pensé que esa fascinación por este ensayo sería fugaz, sin embargo, cada día que vivía y me encontraba en los espacios más cotidianos con las descripciones, pasajes y anécdotas para nada alentadoras que alberga el texto, recordaba con más fuerza: “Milagro son ellos, milagro es que los hombres no renuncien a sus valores cuando el sueldo no les alcanza para dar de comer a sus familias, milagro es que el amor permanezca y que todavía corran los ríos cuando hemos talado los árboles de la tierra”. Las palabras de Ernesto Sabato son profundas y cariñosas, alimentan. 

Regalé un par de veces este libro a personas muy queridas, mi abuela, una de ellas. Conforme pasaron los años, este ensayo ocupó un lugar muy notable en mi vida. Así como un día mi maestra de la universidad nos mostró con tanto entusiasmo este texto, años después yo también pude compartirlo con mis alumnos. La experiencia más reciente que viví respecto a este ocurrió el año pasado cuando lo propuse como lectura en una clase virtual de Filosofía de la Educación y fue tal el agrado del grupo y del maestro que todo el semestre nos dedicamos a su estudio.  

Todos los días parece que el apocalipsis se acerca. La pandemia por SARS-CoV-2, la violencia de género y los feminicidios, la guerra en Europa del este, la inflación y demás hechos debilitan nuestras almas y corazones. ¿Cómo podemos seguir viviendo en este mundo? ¿De dónde podemos sacar esa fuerza para despertar cada mañana? Durante estos ocho años yo me he aferrado a La resistencia porque me ha guiado y me ha enseñado a revalorar la vida de otra manera y a vivir lo más humanamente posible. 

Rosmalia Alatriste

🫀

Lecturas recomendadas

Sabato, Ernesto, La resistencia, México, Booket, 2015. 

Aristófanes, Lisístrata, Madrid, Cátedra, 2009.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea tu sitio web con WordPress.com
Comenzar
A %d blogueros les gusta esto: